El I Ching y la Dinámica del universo

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El I Ching y la Dinámica del Universo

“Si conocieras la magnificencia del tres el seis y el nueve, tendrías la llave del universo”

Nikola Tesla

 

Como dijimos en la presentación de esta página sobre I Ching, El Libro de los Cambios nos muestra las leyes que regulan el acontecer universal desde una mirada macro cósmica, que se corresponde con hechos y situaciones personales. Desde esta mirada, que nos incluye como el fractal del universo que somos, podemos decir que cada hexagrama del Libro de Los Cambios nos muestra una escena de índole universal, en correspondencia a la cualidad del tiempo que nos corresponde experimentar. Una escena en la cual el universo interno y el externo se espejan, dado que ambos se rigen por las mismas leyes.” 

Cuando nos disponemos a realizar una lectura de I Ching, ya sea que utilicemos el método de tres (3) monedas o de cincuenta (50) varillas, lo que ponemos en funcionamiento a través de este ritual es la conexión con esta dinámica.

Veremos que Los Símbolos que constituyen los 64 hexagramas del I Ching constan de tres (3) líneas cada uno que al combinarlos forman un hexagrama compuesto por seis (6) líneas.

Las matemáticas son el lenguaje universal. Sin importar el lugar del universo en el que estemos uno más dos siempre será tres.

El número uno, es el estado de unidad, el absoluto, la totalidad. Es el momento de manifestación. Se lo considera una entidad abstracta. El número uno representa la totalidad indiferenciada, El estado de Unidad, que se llamó Wu Chi.

 

 

 Este “Uno” se abre, separa en dos partes, se divide y crea la dualidad. La Tierra es lo derivado, por eso se le adjudica el número dos. Aquí la energía se reabsorbe, se concentra y se aquieta, por eso es lo receptivo

 

 

El Cielo es la unidad última que contiene a la Tierra dentro de sí, por eso se le adjudica el número tres.

Es por esto que el número tres sintetiza de manera trinitaria al uno.

El tres está significando el Universo en tanto relación, porque es “uno” “dos” y el vínculo entre ambos. Por tanto, Lo Creativo es este movimiento de relación constante. Hoy lo conocemos como Yin Yang.

 

En varias concepciones religiosas podemos observar que el tres es expresión del uno, refiriéndome a una sustancia primordial que es conocida solo a través de lo múltiple. Por ejemplo, en el catolicismo tenemos la “Santísima trinidad” representada por “Padre Hijo y Espíritu Santo”. En el budismo encontramos este mismo concepto en las figuras de Brahma Shiva y Vishnu y entre los egipcios tenemos Isis Osiris y Horus. Lao Tse lo describe, en el Tao Tê Ching, en los siguientes términos:

 “El Tao engendró el uno, el uno engendró el dos, el dos engendró el tres, y el tres engendró los diez mil seres.”

 

“Los diez mil seres” representa todo lo que existe, una totalidad.

Dada esta concepción es que se continuó dando los números impares al mundo celeste y los pares al terrenal.

El sistema binario, utilizado en el I Ching desde los orígenes de los tiempos, recurre solo a dos símbolos para representar los números con los que trabaja: el 0 y el 1. Por esta razón es un sistema numérico con base 2 que nos permite representar cualquier número entero como la suma de varias potencias de dos. Como el I Ching, que despliega en sus páginas varias series completas de números binarios agrupados en paquetes de tres y seis. Este es un patrón que la naturaleza sigue en su configuración. Comienza en 1 y continúa duplicando los números en potencias de 2. Las células y los embriones se desarrollan siguiendo este patrón sagrado 1,2,4,8,16,32,64.

 

Como podrán observar, los números3,6 y 9 no se encuentran presente en este patrón. Tampoco los encontramos en el patrón del Toroide representado por el 1, 2, 4, 8, 7, y 5. Según Marcos Rodin estos números representan un vector de la tercera dimensión.

Quienes vienen estudiando e indagando sobre el I Ching saben que las líneas consideradas de movimiento o mutación son las que se obtienen con 6 o 9. En una lectura, al 6 lo vemos representado por una línea Yin Abierta      y se obtiene sumando 2+2+2 (números que consideramos vinculado a lo terrenal) y el 9 representado por una línea Yang entera    sumando 3+3+3 (vinculado a lo celestial). Dicho de otra forma, esta línea de mutación o cambio nos cuenta como la energía -Línea Yang- se transforma en materia -Línea Yin- y viceversa.

   El círculo simboliza el mundo espiritual, invisible y transcendente; la representación del cielo en su movimiento continuo e inalterable. Tanto filósofos, artistas y místicos de todas las épocas, han expresado y representado de distintas formas el poder del círculo.

El círculo es un símbolo profundo e inspirador. Representa la perfección, la homogeneidad, la ausencia de distinción o división. El círculo nos conecta en su movimiento sin comienzo ni fin a la eternidad y lo absoluto. Por eso, es considerado una forma perfecta y divina, quizá por eso nos resulte tan atractivo y sin darnos cuenta cedemos ante la mágica belleza expresada en él.

El círculo no tiene principio ni fin y todos sus puntos equidistan del centro.

Hay 360° grados en un círculo 3+6+0 =9

Al dividir un círculo surge un patrón donde el ángulo resultante siempre se reduce a nueve (9).

180° 1+8+0=9         90° 9+0=9         45° 4+5=9

 

Y si seguimos dividiendo en 2 los ángulos los números resultantes de su reducción siempre nos dará 9.

Lo mismo sucede en la suma de los ángulos de polígonos regulares y por lógica de los Sólidos platónicos conformados por polígonos regulares, donde la suma de sus ángulos siempre se reduce a 9

El nueve (9) representa este código divino insertado en los números. Es la unidad, el universo mismo, la vibración la energía y la frecuencia. El nueve es la singularidad y el vacío; modela todo y nada al mismo tiempo.

Volvamos a la frase de Nikola Tesla

“Si conocieras la magnificencia del tres el seis y el nueve, tendrías la llave del universo”.

Entonces

¿Cómo continuar viendo separado lo que indefectiblemente se nos presenta unido?

A esa altura no podemos dejar de ver como la ciencia comienza a reconocer y acercarse en cada paso que da a los postulados planteados por las antiguas tradiciones. Disolviendo de este modo las barreras que separan el cuerpo y la materia del espíritu y los mundos sutiles.

A mi entender las matemáticas, así como la física moderna, la geometría, y los avances en el mundo de las neurociencias, continúen reconociendo lo que las filosofías orientales han concebido desde hace siglos evidenciando el encuentro del místico y el científico. Comprendiendo los principios fundamentales del funcionamiento de la física y biología del universo, que incluyen la filosofía y la espiritualidad del universo. Estableciendo enlaces cada vez más sólidos entre ciencia y espiritualidad, en la búsqueda del patrón de integración. Permitiéndonos, desde un lugar más responsable compasivo e integrador en nuestra interpretación de la realidad, desarrollarnos y atravesar los límites de lo que hoy somos en correspondencia al dinamismo que estos tiempos requieren. Es por eso que:

Cuando contemplamos textos antiguos, como el I Ching, podremos ver que ellos nos hablan de esta tecnología como una especie de código legado por nuestros ancestros.

Hasta la próxima
Laura Paradiso

Les dejo un enlace y video por si quieren ver más del tema.

Las Matemáticas Vorticiales de Marko Rodin


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2 comentarios

  1. Oscar Armando Pinochi

    Brillante muestra de conceptos. Útiles, reveladores y, para conmigo, mucha sincronicidad. (En alguna conversación te lo explicaré)
    Pido continuación!!!! Gracias!!!
    Saludos,
    oscar

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